“Is All The World A Prayer To Some Star? Are All The Years Of The World A Catalogue Of The Events Of Some Holiday? Do All Things Happen At Once? Is There A Needle In The Haystack? Do We Perform In The Twilight Before A Vast Theater Of Empty Stone Benches? Do We Hold Hands With Our Grandfathers? Are They Warm And Royal, The Rags Of Death? Are All The People Living At This Very Second Fingerprinted? Is Beauty The Pulley? How Are The Dead Received In The Expanding Army?…”
Un amigo de Kafka
Publicado junio 15, 2013 por arivolovichCategorías: Uncategorized
Los judíos recuerdan demasiado. Ésta es nuestra mayor desgracia. Hace dos mil años nos echaron de la Tierra Santa y ahora intentamos volver. ¿No crees que es una locura? Si nuestra literatura reflejara ese demencial estado de nuestras mentes sería una gran literatura. Pero nuestra literatura es increíblemente sensata.
Del boxeo
Publicado junio 15, 2013 por arivolovichCategorías: Uncategorized
El boxeo pretende ser superior a la vida en la medida en que es, idealmente, superior a todo accidente. Nada contiene que no sea del todo intencionado.
El boxeador se enfrenta a un contrincante que es una distorsión onírica de sí mismo en el sentido de que sus debilidades, posibilidad de error y de ser gravemente herido, sus desaciertos intelectuales, todo, puede ser interpretado como puntos fuertes pertenecientes al Otro; los parámetros de su ser íntimo no son más que los ilimitados asertos de la personalidad del Otro. Esto es sueño, o pesadilla: mis fuerzas no son del todo las mías, sino las debilidades de mi adversario; mi fracaso no es totalmente el mío, sino el triunfo de mi adversario. El es mi personalidad-sombra, no mi (mera) sombra. El combate de boxeo, tan <<serio, completo y de cierta magnitud>> —para emplear la definición aristotélica de la tragedia— es un evento que necesariamente subsume a ambos boxeadores, del mismo modo que cualquier ceremonia subsume a sus participantes.
Cartas a un amigo alemán
Publicado junio 15, 2013 por arivolovichCategorías: Uncategorized
“Quiero primero explicarle qué clase de grandeza nos mueve. O sea, cuál es el valor que aplaudimos, que no es el suyo. Porque poca cosa es saber correr al combate cuando lleva uno toda la vida ejercitándose para ello y la carrera le es más consustancial que el pensamiento. Es mucho, por el contrario, avanzar hacia la tortura y la muerte cuando se sabe a ciencia cierta que el odio y la violencia son cosas vanas en sí. Es mucho combatir despreciando la guerra, aceptar el perderlo todo conservando el amor a la felicidad, correr a la destrucción con la idea de una civilización superior”.
Liquidación
Publicado junio 15, 2013 por arivolovichCategorías: Uncategorized
“Aún recuerdo las aventuras de la imaginación que viví cuando leí en el libro que se revocaba la Novena Sinfonía. Me sentía un elegido, iniciado en un secreto guardado para unos pocos, alguien a quien han despertado de sopetón para desvelarle, a la luz deslumbrante de una sentencia, el estado insalvable del mundo”.
Momentos estelares de la humanidad
Publicado junio 15, 2013 por arivolovichCategorías: Uncategorized
“Ningún artista es durante las veinticuatro horas de su jornada diaria ininterrumpidamente artista. Todo lo que de esencial, todo lo que de duradero consigue, se da siempre en los pocos y extraordinarios momentos de inspiración. Y lo mismo ocurre en la Historia, a la que admiramos como la poetisa y la narradora más grande de todos los tiempos, pero que en modo alguno es una creadora constante. También en ese <<misterioso taller de Dios>>, como respetuosamente llamara Goethe a la Historia, gran parte de lo que ocurre es indiferente y trivial. También aquí, como en todos los ámbitos del arte y de la vida, los momentos sublimes, inolvidables, son raros. La mayoría de las veces, en su calidad de cronista se limita a hilvanar, indolente y tenaz, punto por punto, un hecho tras otro en esa inmensa cadena que se extiende a lo largo de miles de años, pues toda crisis necesita un periodo de preparación y todo auténtico acontecimiento, un desarrollo. Los millones de hombres que conforman un pueblo son necesarios para que nazca un solo genio. Igualmente han de transcurrir millones de horas inútiles antes de que se produzca un momento estelar de la humanidad”.






