Archivo para octubre 2010

Nuestro árbol genealógico

octubre 28, 2010

¿De dónde venimos?, ¿cómo llegamos al lugar en donde estamos ahora?, son algunas de las preguntas clave que se intentan responder en Nuestro árbol genealógico, el nuevo documental que NatGeo estrenará en la televisión como parte del ambicioso Proyecto Genográfico en colaboración con IBM guiado de la mano del doctor Spencer Wells, uno de los más destacados genetistas de poblaciones a escala mundial, quien ingresó a la carrera de biología a los 16 años en la Universidad de Texas para después continuar con su doctorado en Harvard bajo el tutelaje del distinguido genetista evolutivo Richard Lewontin. En 1994 Wells llevó a cabo su entrenamiento postdoctoral en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford junto al afamado genetista Luca Cavalli-Sforza, considerado en el ámbito académico como “el padre de la genética antropológica”. Allí fue cuando Wells enfocó su interés y esfuerzos para estudiar la diversidad genética dentro de las poblaciones indígenas con el propósito de rastrear la migración humana hasta su punto de partida. El trabajo de campo realizado por Wells y su equipo en Asia central y la ex Unión Soviética fueron fundamentales para lograr un entendimiento incisivo del cromosoma Y masculino y su habilidad para registrar dentro de sus patrones las migraciones humanas. “Lanzamos el proyecto en abril de 2005 y estaremos terminando de recolectar las muestras de ADN hacia finales de 2010”, cuenta el doctor Wells.

“Probablemente continuaremos analizando los datos aproximadamente hasta un año después. El proyecto está llegando a su fin aunque todavía nos falta mucho trabajo por hacer. En términos de cifras contamos con 310 mil participantes de más de 130 países alrededor del mundo; en cuanto a las muestras de grupos indígenas, hemos recolectado poco más de 50 mil, así que tenemos un total de más de 350 mil muestras”, añade Wells. Todas las muestras de ADN recolectadas y analizadas durante esta extraordinaria investigación científica señalan hacia una misma dirección: nuestra odisea ancestral empezó hace 60 mil años en África del Este. “Yo esperaría que el mensaje social que el público absorba de esta investigación sea que la humanidad es una familia, que nuestras diferencias son meramente superficiales”, confiesa SW.

Nuestro árbol genealógico —la versión televisada del Proyecto Genográfico realizada por NatGeo— escogió como base el barrio de Queens en Nueva York debido a la enorme variedad de grupos étnicos que radican en este pequeño terruño estadounidense. Aproximadamente la mitad de sus más de 2 millones de habitantes son originarios de países extranjeros y se hablan alrededor de 150 lenguas distintas: un lugar idóneo para la recolección de muestras de ADN. La propuesta de esta serie, además de comprobar que nuestras diferencias como especie son meramente superficiales, es la de mostrar las migraciones de los antepasados de los habitantes de este barrio neoyorquino, revelar el linaje de cada uno de ellos y transportarse en el tiempo para trazar el desplazamiento de sus antepasados desde la hostil África del Este de hace 60 mil años hasta la fecha.

“Sí, en efecto puede llegar a ser un desafío traducir los resultados de una investigación científica a un medio tan popular como lo es la televisión; es un poco más fácil lograrlo con un libro porque puedes meter muchos más datos que la gente puede consultar a su antojo. En la televisión te ves obligado a enfatizar el mensaje porque se trata de contar una historia y buscas lograr que la gente se mantenga intrigada. Si pones demasiada información puedes llegar a aburrir a los televidentes, pero a la misma vez, desde una perspectiva científica buscas que los datos sean lo más certeros posible. Es una línea muy delgada para un científico el llegar de una larga trayectoria académica a la industria del cine y la televisión; por un lado no queremos dar por hecho muchos de los detalles que son difíciles de comprender y por el otro lado buscamos hacer una película atractiva. Sí creo que es un desafío pero a la vez pienso que en esta serie comprobamos que es posible lograrlo de una manera exitosa”, afirma SW, quien se aventuró en el mundo televisivo en 2001 con su documental y libro La travesía del Hombre: una odisea genética.

Cualquiera que desee conocer su propio linaje y ruta migratoria ancestral puede participar en esta investigación enviando su muestra de ADN a los laboratorios del Proyecto Genográfico. La National Geographic Society asegura que las ganancias de las ventas de los Kits de Participación Pública son para ampliar la investigación de campo y el Fondo del Legado Genográfico que a su vez apoya proyectos de conservación y revitalización indígena. “Las reacciones varían según los resultados”, cuenta SW. “Algunas personas se pueden encontrar con resultados inesperados, descubrir que tienen un linaje genético de Asia Central aun cuando sus ancestros inmediatos vienen de Noruega. Lo que no hacemos es desplazarnos en un contexto genealógico; con esto me refiero a que nadie va a descubrir si es o no el ascendente de alguna de las reinas de Francia, por decir algo. No es nuestro enfoque. Estamos interesados en migraciones mucho más antiguas; en un estudio antropológico extenso”, afirma SW.

“Sí, en efecto el Proyecto Genográfico puede poner a prueba a la historia. Por ejemplo, hemos logrado rastrear la expansión del Imperio Mongol, particularmente en un linaje genético que creemos proviene directamente de Gengis Kahn, que se encuentra en un 8% de la población del Este y Centro de Asia. En un artículo que publicamos el año pasado como parte del Proyecto Genográfico buscamos probar la expansión del Imperio Fenicio a lo largo del Mediterráneo a través de un rastreo genético y logramos encontrarlo, aunque a una escala muy sutil, logramos rastrearlo. Eso es lo increíble de poder contar con una cantidad tan grande de muestras en el proyecto; nos permite revisar estos eventos que antes nos era imposible registrar debido a las pocas muestras con las que contábamos. Entonces sí, es muy posible hacer una revisión de la historia si leemos estos patrones genéticos.

”Además, también creo que el PG tiene el potencial de generar réplicas políticas. Por ejemplo, es interesante ver cómo los judíos y musulmanes que viven en Israel comparten la mayoría de los marcadores genéticos; que todos vienen de la misma fuente de población del Medio Oriente y que están más emparentados de lo que les gustaría pensar. Pero también, por el otro lado, en muchas ocasiones la gente a la que uno odia más es a los miembros de su propia familia —suelta una risa—, así que no puedo decir a ciencia cierta cómo la gente vaya a reaccionar ante esta información.

”No, en realidad no nos hemos topado con algún tipo de resistencia de grupos racistas. En otro proyecto cinematográfico —inconcluso—, tuve un encuentro con uno de los líderes del Ku Klux Klan en Estados Unidos con quien discutí sobre el Proyecto Genográfico. Él obviamente nunca iba a verlo desde el mismo ángulo que yo. Yo pienso que hay gente racista por distintas razones y que la información científica no necesariamente va a cambiar sus ideas y prejuicios, aunque creo que incluso algunas de estas personas mantienen una mente relativamente abierta. Creo que en el momento en que la ciencia afirma las sospechas de ciertas personas, las que se les ha enseñado en algunos casos por líderes religiosos quienes han sostenido durante miles de años que todos pertenecemos a una misma familia, la gente se siente reconfortada.

”En mi opinión, todo depende de cómo estén definiendo a la población”. Spencer se refiere al enfoque del marketing de las farmacéuticas hacia grupos étnicos específicos. “Sí hay poblaciones que cuentan con patrones específicos a nivel genético, es justamente lo que estudiamos, y si sucede que hay una variante que predispone la forma en que metabolizas una droga, o que ésta pueda disparar la diabetes en cierta población —por dar un ejemplo— pues entonces sí creo que es válido hacer uso de la información genética para diseñar un tratamiento específico. Las antiguas nociones de raza apuntaban hacia claras diferencias biológicas entre los humanos, lo cual es absolutamente falso, y ahora contamos con la evidencia científica suficiente como para poder desmentir estas teorías de manera rotunda”, enfatiza SW.

Si bien los resultados de la investigación que muestra el Proyecto Genográfico son una herramienta informática de un potencial enorme para llevar a cabo una nueva revisión de la humanidad, también es cierto que las herramientas, desafortunadamente, dependen de sus usuarios. Hay quienes usan una pluma para escribir una novela y quienes la utilizan para autorizar una ejecución. No obstante, para aquellos espíritus curiosos, Nuestro árbol genealógico ya está a vuestra disposición.

In memoriam

octubre 26, 2010

Los verdaderos culpables aquí son los paparazzis. La autopsia reveló que el pulpo Paul murió debido a una sobredosis de flashes.

Las diez crisis más desatendidas de 2008

octubre 26, 2010

 

Vivimos en una era de abundancia sin precedentes. Sin lugar a dudas podemos decir que somos los nuevos ricos de la historia; hemos logrado exceder todos los límites de la insaciabilidad para establecer nuevas marcas de mal gusto que amenazan con rebasar la capacidad digestiva de nuestro entorno. Desde alacenas y botiquines retacados de infomerciales hasta ideologías de mercado y series televisivas que aparecen, una tras otra, como ricochets digitales para invitarnos a practicar la apatía y la pereza mental como un modus vivendi, con el sólido propósito de agudizar una ilusión óptica que ofusca de manera sistemática una realidad que no goza de patrocinios. Y es que en la era del Viagra, de la cultura blogger y la pantalla plana, la gente se sigue muriendo de enfermedades tan primitivas como la malaria y el sarampión, sin mencionar los conflictos bélicos y sus consecuencias inmediatas. “Desplazamientos masivos de población civil, violencia y necesidades médicas sin cubrir en la República Democrática del Congo (RDC), Somalia, Irak, Sudán, Etiopía y Pakistán, junto a emergencias médicas olvidadas en Myanmar o Zimbabwe, son algunas de las emergencias más graves registradas en el mundo el año pasado”, según señala la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), que publicó un informe titulado Las diez crisis humanitarias más desatendidas de 2008. La lista que contiene este documento está expuesta de manera que se mezclan los países y las enfermedades en cuestión: Somalia, Myanmar, Zimbabue, República Democrática del Congo, Etiopía, Pakistán, Sudán, Irak, desnutrición y co-infección VIH/TB). El informe de MSF señala las trabas burocráticas, la enorme indiferencia de la comunidad internacional y la cerrazón de ciertos gobiernos como los claros responsables de provocar el desenlace de esta catástrofe humanitaria:

 

“Somalia y la República Democrática del Congo (RDC) son los dos países del informe que arrastran conflictos de más larga duración; más de quince años de crisis que en 2008 experimentaron graves recrudecimientos de la violencia; en ambos casos, miles de personas se vieron obligadas a huir de sus casas, sin acceso a atención sanitaria, comida, agua o refugio. Al igual que en Sudán —Darfur y el sur del país siguen siendo escenarios de dos graves emergencias, con miles de afectados—, mientras que la comunidad internacional se enreda en interminables discusiones, la población civil queda a merced de la desnutrición o enfermedades prevenibles y tratables como la malaria, el sarampión o la meningitis.

La asistencia también es urgente para las poblaciones atrapadas por los enfrentamientos entre el Ejército y grupos rebeldes en Ogadén, la región somalí de Etiopía, donde la falta de asistencia es flagrante y se han registrado preocupantes tasas de desnutrición en varias áreas, así como en Irak, donde la debilidad del sistema sanitario impide que los heridos por los bombardeos y la violencia sectaria reciban una atención rápida y eficaz. Contextos como el iraquí ilustran además que el espacio para una ayuda humanitaria independiente, imparcial y neutral es cada vez más reducido.

Por una parte, las organizaciones operan en situaciones de creciente inseguridad, en entornos generalmente más peligrosos, y por otra en conflictos muy politizados y volátiles, donde MSF ha visto limitada su capacidad de responder directamente a las considerables necesidades médicas. “En 2008 se agravaron los ataques deliberados contra las organizaciones humanitarias, obligando a suspender las operaciones en distintos rincones del mundo”, explica Rias. “Miles de personas se quedan entonces sin asistencia y caen además en el más absoluto de los olvidos y a merced de abusos de los que nadie es testigo”.

 

 

En Somalia la escalada de violencia, incluyendo ataques y amenazas contra los trabajadores humanitarios, obligó a MSF a reducir algunas de sus operaciones en 2008, teniendo incluso que retirar a su personal internacional, con la reducción que ello supone en la asistencia proporcionada a una población ya de por sí debilitada. En Pakistán cientos de miles de personas huyeron de los ataques aéreos y los bombardeos de una campaña contrainsurgente en el noroeste del país a principios del año. Tras las amenazas, agresiones y secuestros perpetrados contra trabajadores humanitarios, MSF redujo el número de trabajadores internacionales en sus proyectos.

En lugares como Myanmar y Zimbabue —donde los gobiernos no priorizan la atención sanitaria o no ven con buenos ojos la presencia de ONG—, las organizaciones humanitarias se ven obligadas a limitar el tipo de asistencia prestada o deben hacer frente en solitario a abrumadoras crisis sanitarias. En Myanmar, donde MSF es la única institución que se ocupa de la atención a los enfermos de VIH/sida, cientos de miles de personas mueren innecesariamente debido a la falta de tratamiento, mientras que el gobierno apenas hace nada para ayudar a su propia población y los donantes internacionales miran para otro lado.

Los responsables y los financiadores de los programas internacionales de ayuda alimentaria también muestran poco compromiso en la lucha contra la desnutrición aguda severa, causa subyacente de la muerte de 5 millones de niños cada año, a pesar de existir una respuesta médica eficaz, los Alimentos Terapéuticos Listos para Usar (RUTF). A veces son los propios gobiernos quienes obstaculizan esta lucha: en Níger, en 2008, el gobierno obligó a MSF a poner fin a su programa nutricional infantil en la región de Maradi, donde decenas de miles de niños padecían desnutrición aguda.

Finalmente, el informe destaca la urgente necesidad de una mayor inversión en la lucha contra la coinfección de sida y tuberculosis, teniendo en cuenta que la incidencia de esta última se ha triplicado en países con una alta prevalencia del VIH en los últimos quince años. De hecho, la tuberculosis es una de las principales causas de muerte entre las personas seropositivas, y sin embargo no existen herramientas de diagnóstico sensibles a la coinfección ni tratamientos adaptados a las necesidades específicas de estos pacientes”.

El representante de Médicos Sin Fronteras en México y Centroamérica, Alain Rias, habló con Milenio Semanal a propósito del informe: “Los proyectos de Médicos Sin Fronteras están lejos de tener una presencia protagónica en los medios masivos. Informes como éste pretenden hacer partícipe a la opinión pública de las condiciones de vida de los pueblos en crisis. Hablamos desde nuestra posición como observadores; nunca hacemos observaciones de contextos que nos son desconocidos. Pretendemos sumar voluntades en todos los niveles de la sociedad con el objetivo manifiesto de ejercer presión sobre los políticos, los empresarios y demás actores con capacidad de acción. La abierta discrepancia con la situación que atraviesan millones de personas olvidadas mantiene unidos desde hace más de 35 años a nuestros más de 27 mil trabajadores en el terreno y a los 3.5 millones de individuos que sostienen económicamente los proyectos de MSF en 60 países.

”Médicos Sin Fronteras participa activamente en la asistencia médico-humanitaria en todos los contextos mencionados en el informe. Nuestro personal operativo es testigo directo de estas situaciones y, por lo tanto, su testimonio es parte fundamental de las acciones de MSF como movimiento global. De alguna manera nos hemos transformado en portavoces de los pueblos olvidados; en gran parte por el hecho de reclamar el derecho a la presencia solidaria; aquella que tantas veces ha sido negada por los protagonistas de los conflictos en cuestión. Instamos de manera permanente a la comunidad y a las organizaciones internacionales, al igual que al sistema de Naciones Unidas y sus dependencias a sostener y cumplir el mandato de ayudar, alimentar y proteger el bienestar de las poblaciones necesitadas.

 

 

”La forma en la que la sociedad puede ayudar en la lucha por mitigar esta crisis humanitaria es exigiendo cada vez más transparencia en nuestros sistemas; no como una mera fachada de la clase gobernante sino como una práctica genuina. Organizándonos como sociedad civil para ejercer presión internacional; asegurándonos de que los gobiernos realmente nos representen y actúen a favor de las personas más necesitadas. Contribuyendo a diseminar ampliamente esta información en todos los estratos de la sociedad; manifestando nuestra solidaridad sin distinción alguna de raza, credo o pertenencia a cualquier grupo social. Colaborando con MSF (www.medicossinfronteras.org.mx) o cualquier otra organización humanitaria; ya sea como trabajador profesional, como voluntario o aportando fondos para sostener económicamente cualquier estructura de asistencia para los pueblos necesitados”, aconseja Alain Rias en un tono enérgico que parece una bala perdida que surca un cielo despejado, indiferente.

 

Amores perros

octubre 25, 2010

La tarde del lunes 23 de febrero de 2009, en Jaltenco, seis individuos con pasamontañas se encaminaron rumbo a la unidad habitacional de Javier Cervantes. Ninguno de los vecinos intentó detenerlos —todo lo contrario— mientras entraron al diminuto departamento armados de tubos y machetes para protagonizar una escena digna de una película snuff. Un total de 52 perros y 20 gatos fueron las víctimas, reforzando la noción de que la palabra inconcebible va perdiendo su sentido semántico y recordándonos que nuestra sociedad se está alejando a una velocidad supersónica de un civismo aceptable.
Los motivos por los cuales Javier Cervantes mantenía esa cantidad de animales en su departamento no son claros, pero tenemos que separar los dos sucesos: la irracionalidad de Cervantes y la brutal matanza no son equiparables bajo ningún parámetro. Para que cada quien forme su veredicto, va el testimonio de Javier Cervantes, seguido por el de dos organizaciones pro-derechos de animales.

JAVIER CERVANTES
“No regresé a mi casa. Sólo pude acercarme para rescatar a los perros que lograron salir y trasladarlos a distintas casas y organizaciones de protección animal. Todavía quiero creer que nada de esto sucedió. Estoy casi convencido de que las autoridades estaban directamente involucradas en esta matanza. En una entrevista que tuve con el presidente municipal (Germán Romero Lugo), me dijo que tenía que salirme de allí. Yo le solicité un terreno para poder llevar a mis animales, refiriéndole que finalmente estábamos haciendo una labor que les correspondía a ellos. Me dijo que eso era imposible y me aconsejó que me fuera a una zona federal; algo así como paracaidista; al menos eso fue lo que me dio a entender. En pocas palabras, lo que me dejó claro es que él no iba a manchar su imagen ni su trabajo por unos cuantos perros. ’Si no te sales yo no me hago responsable de tu integridad y yo mismo te voy a esperar con las perreras allí en el parque donde los sacas a pasear, o en una de esas les echo carne envenenada’, me dijo. También recibí amenazas por parte de algunos vecinos y creo que con esto descargaron sus frustraciones en mi contra”.
—¿Qué les diría a los responsables de la matanza?
“Pues que esas muertes las van a llevar en sus conciencias; que ojalá y los atormenten todas sus vidas; que van a pagarlo de una u otra manera: la vida se cobra todo. No tenían por qué desquitarse con ellos”, advierte Cervantes, un tanto exaltado. “Probablemente no fue una buena idea tener a tanto animal encerrado; se me pasó la mano, pero eso no justifica nada de lo que sucedió. A veces y en contra de nuestras intenciones, lejos de hacerles un bien pues les hacemos un mal. Las condiciones de mis animales no eran de lujo, pero por los menos no les faltaba comida, agua fresca ni amor. Aquellos que piensan que saqué provecho de las donaciones —en su mayoría me pagaban con bultos de croquetas— sólo tienen que ver mis condiciones de vida”, finaliza.

JOSELYNE LÓPEZ ALEMÁN
“En el caso de Jaltenco se nos contactó un día después de la matanza y nosotros le brindamos asesoría jurídica a Javier Cervantes”, cuenta Joselyne López Alemán, colaboradora y activista pro-animal de la Fundación Tomy AC. “Nuestras actividades son diversas: foros educativos, esterilizaciones y asesoría jurídica. No se puede justificar la matanza. Lo que hicieron las autoridades es de una crueldad extrema. Es muy claro que el problema de la sobrepoblación animal en México nos está rebasando por mucho. Tan sólo en el Distrito Federal se sacrifican alrededor de seis mil animales mensualmente en los antirrábicos. Nosotros abogamos a favor del activismo positivo, aquel que no afecta a terceros”, agrega Joselyne.
“A pesar de las denuncias de los vecinos por las malas condiciones en que vivían estos animales, en realidad es muy difícil determinar cuál era su condición verdadera”, continúa. “Considero que cualquier persona puede iniciar la labor de activismo; pero eso sí: hay que tener en claro hasta dónde uno le está ofreciendo una calidad de vida al animal y en qué momento lo está convirtiendo en un prisionero. No por recoger uno que otro animal uno se puede poner el título ’protector de animales’. Mucha gente está acostumbrada a ver a los animales callejeros sin reparar en su historial. Nosotros hemos tenido rescates de animales violados por personas; animales que han sido torturados con cohetes o quemados, por mencionar unos ejemplos”, agrega Joselyne.

MALÚ CAMPERO
“Una de las cosas que hemos estado viendo con el mismo gobierno es que las vacunas antirrábicas rebasan el millón anualmente en el presupuesto”, señala Malú Campero, presidenta de la Fundación Tomy. “Esto quiere decir que no existe un control de población y sí un descontrol de enfermedades. Nosotros estamos afiliados con organismos internacionales para informarnos sobre el control animal para lograr una convivencia humana-animal. En México nos falta muchísimo para poder llegar a eso. Lo que hace falta para evitar que se repita lo de Jaltenco es educarnos, generar una conciencia —Fundación Tomy imparte talleres educativos de ’tenencia responsable’— y exigirle a las autoridades que cumplan con las normativas federales. Recuerdo un caso en el que el presidente municipal de Almoloya del Río quería hacer una limpia que fue anunciada en los periódicos locales. Me comuniqué con ellos porque sabía que en Almoloya no contaban con antirrábicos. Una vez que me dieron la cita me explicaron que en el ’cuarto de atrás’ es donde mataban a los animales. ¿Cómo los matan? Pregunté. ’Pues a pistolas, a palos; a los gatos los ahogan en cubetas de agua’, me dijeron. Desafortunadamente esto pasa en infinidad de lugares en México”.

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ
“El Centro de Adopción y Rescate Animal AC en Cuautitlán Izcalli es impresionante. El doctor José Luis Martínez (presidente y fundador) nunca le niega la entrada a un animal. Es impactante la variedad y cantidad de animales —más de cinco mil— albergados en este lugar”, cuenta Joselyne.
“Nuestra agrupación —platica el doctor Martínez— tiene como objetivo brindar ayuda humanitaria a los animales que se encuentran heridos, enfermos o en la vía pública. Cuando son reportados a nuestra oficina vamos en su auxilio; los animales son valorados y de acuerdo a sus lesiones, rehabilitados o sacrificados para evitar sufrimiento innecesario. Los animales rehabilitados entran en un programa de adopción. Nuestra agrupación ofrece la ayuda en el DF y zonas aledañas.
El día de la matanza me dirigí a los Cinemex de Coacalco donde me esperaban para llevarme a donde se encontraban los animales. Cuando llegué ya había allí varias personas, entre ellas el señor Javier Cervantes, esperándome para trasladar a los animales a una casa en Tultitlán. En ese momento llegó Héctor Urdapilleta —amigo de Cervantes—, quien estuvo en el lugar de los hechos y nos contó acerca de sus desventuras; de cuando llegó al departamento —a petición de Javier— para encontrarse con los encapuchados e intentó detener la masacre”, narra José Luis. “Ellos lo golpearon y lo echaron junto con los cuerpos de los perros sacrificados adentro de una camioneta. Urdapilleta estaba todo ensangrentado y golpeado. Nos narró su historia mientras mi personal se encargaba de subir a los animales a un vehículo para su traslado.
De acuerdo con mi experiencia —25 años como activista— en México, puedo constatar que muchas personas recogen animales para alejarlos de la miseria; eso es una verdad, pero muchas otras utilizan a los animales como una manera de subsistir, causando lástima para su propio beneficio. En mi opinión, el señor Cervantes utiliza a los animales para llenar sus vacíos existenciales, ya que sé de mucha gente que lo apoya económicamente debido al amor incondicional que asegura sentir por éstos. Desde el día de la masacre se comunicó conmigo en una sola ocasión, y sólo fue para decirme que mandaría a una persona por los perros. No lo sentí preocupado sino atemorizado. Muchas personas recogen animales de la calle, pero si no les brindan el espacio necesario, el confort, la alimentación adecuada, la atención veterinaria e higiénica, pues entonces están cometiendo maltrato contra estos animales, violando de esta manera las normas y las leyes de protección animal en México. Y bueno, ninguna persona que viole las leyes de protección a los animales puede cobijarse bajo el término ’protector de animales’…”, concluye Martínez.