Archivos para marzo 2010

El Facebook ilustrado según Rogelio Villarreal (publicado en Milenio Semanal)

marzo 24, 2010

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“Ari Volovich es el producto de una endogamia milenaria”, escribe en el estado de su Facebook este israelí-mexicano al que quizá usted ha leído en estas páginas. Tengo la impresión de que la mayoría de los usuarios de Facebook publica cosas que pueden parecernos anodinas, aunque también están los que despliegan ingenio y un talento literario que podría figurar en alguna antología poética o de aforismos. Muchos de los amigos con los que comparto esta red social han encontrado en ella el medio ideal para explorar temas intimistas o desplegar visiones del mundo. No creo equivocarme al concederles un valor más allá de la fugacidad del post cotidiano, de la ocurrencia o de la broma en una tarde ociosa.

Los aforismos de Volovich desatan reflexiones existencialistas. Al que cito al comienzo su hermano Ilán le responde con una contundencia que erizaría los caireles de un rabino: “Endogamia milenaria que termina en nosotros”. Va una tercia: “Los burócratas son los caciques del desencanto”; “Ari Volovich presiente que ha iniciado el lado B de su vida” y, para hacer rabiar aún más a la comunidad ortodoxa: “Ari Volovich recuerda con rencor el día en el que su prepucio fue degollado de un navajazo inesperado”.

Héctor Villarreal —y su alter ego Zektor Cerouno—, sociólogo y periodista avecindado en Villa Copa, suburbio al sur del Distrito Federal, coloca frases que ofrecen pistas para entender de otra manera la política, la cultura popular y la vida urbana. Las que cito a continuación pertenecen a lo que es sin duda un poema y al que he llamado “La saga de Vaqueritos” (la glorieta en Periférico Sur y División del Norte): “Una glorieta debajo de un paso a desnivel / partida a la mitad / donde nadie da vuelta / con una fuente sin agua / tiene un nombre que ha sido borrado”; “Sale del Hotel Vaqueritos / otra vez cruda y sin calzones / La Fresa está progresando / tiene galán con áibuc aifon y áipot / No le hizo ni cosquillas / pero va feliz / (cuando lo vea lo voy a atracar)”; “Dipsómanos y facinerosos / concupiscentes y rijosos / unos farmacodependientes y otros se la viven en el ocio / damas muy adiposas con actitud indecente / puro Bacachá con Big Cola caliente / otro baile en la casa popular”; “Bajan dos tribus de sus naves / unos son familia, otros de la treintaiséis / Puños, hebillas y piedras / sangre, saliva y lágrimas / Rucas y niños se la rifan al parejo / Estamos en La Cebada / (es a matar o morir) / un cerrón y una mentada / no se pueden quedar así”; “Aquélla de allá es la fresa / No habla con nadie de por acá / que porque se quiere superar / Su papá fue por cigarros, su mamá vende cuadernos / Viven de arrimadas en casa de su tía / Pero se cree superior porque es güera”; “Graban una novela frente al Hotel Vaqueritos / Por aquí no había nadie importante, desde que pasó Cortés / Llegan artistas famosos y una reina de Jalisco / ¡Tiene cintura y es alta! (es un milagro de dios) / Dice que qué asco y apesta / Tiene toda la razón”.

Otro asiduo del Facebook al que leo con frecuencia es Óscar Aparicio, que escribió esta verdad irrefutable: “El capitalismo ofende a muchos en cuanto a que no necesita de sus talentos para planearlo ni dirigirlo. En el fondo es una mezcla de miedo y desprecio. Sucede lo mismo que con Darwin. No ofende el hecho de provenir de micos, sino que aturde la noción de que la vida corre sin ningún fin orientado, ni un fin en sí mismo. Simplemente corre sin dirección ulterior o aparente”. Sabiduría en red.

Cuatro pasos para solucionar el conflicto del Medio Orate:

marzo 5, 2010

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1. Emitir una alerta de tsunami para poder evacuar a la población israelí y palestina y así reubicarlos en sus destinos de preferencia (siempre y cuando éstos se encuentren a una distancia saludable para evitar sentimentalismos geográficos) sin mayores contratiempos.

2. Lanzar una bomba hecha a la talla de la zona afectada para borrar cualquier manifestación física de la disputa.

3. Esparcir semillas de plantas exóticas en la tierra recién labrada por el napalm, introducir a todas las especies en peligro de extinción que se adapten a estas condiciones y declarar la zona: “Reserva Natural de Animales Apátridas”.

4. Enviar a los activistas de Greenpeace para que patrullen las fronteras y alimenten a los tigres de Bengala y a las águilas imperiales con su choro anticonsumista.