Una palmada sobre el hombro (texto de Hanoch Levín)

null

(Un hombre está sentado tomándose un té a grandes sorbos)
Cuenta una mujer: Hacía 40 años que no había visto a su hermano. Está bebiendo té y viendo la tele sin pensar en su hermano, porque sinceramente ¿cuántos años se puede estar en duelo o extrañar a un hermano? De pronto el hermano llega de Rusia. El hermano decide hacerle una sorpresa y no anuncia su llegada. El hermano es travieso. Entra por detrás de la espalda de su hermano sin que éste se dé cuenta.
(el hermano entra en cuclillas, llega hacia donde está su hermano y le da una fuerte palmada en la espalda justo en medio de un sorbido. El hermano tose, se asfixia, le da un infarto y se muere. La culpa acosa al hermano travieso)
El hermano travieso: ¡Mishke!… ¡Mishke!…
Cuenta una mujer: 40 años no se pudieron ver por culpa de los comunistas, y los años restantes: por una estupidez.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: